Esta ruta nos llevará por la cara norte de la Peña Corada, atravesando bosques, senderos históricos y una antigua calzada romana que aún se conserva en buen estado. El recorrido es de 12 kilómetros y tiene una dificultad baja, por lo que no hace falta ser un senderista experimentado. Solo necesitas ganas de disfrutar de la montaña y venir con calzado adecuado, ropa cómoda, agua y comida.