En 1987, tras el correspondiente proceso
electoral, Pablo Calvo Blanco asumió el Decanato del Colegio
Oficial de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales de León.
Durante esta etapa comenzó a publicarse el boletín informativo,
se impulsó la Intercolegial de Castilla y León, se preparó el
Reglamento de Régimen Interior y se adquirió el primer
ordenador para la sede colegial.
También comenzaron a celebrarse con regularidad reuniones
entre representantes de las organizaciones colegiales de
Castilla y León, Asturias, La Rioja, Cantabria y Madrid.
Esta colaboración constituyó el germen del posterior Consejo
Autonómico de Castilla y León.
A finales de los años ochenta y comienzos de los noventa,
el Colegio superó los 400 colegiados, se integró en la
Fundación Técnica Industrial y se constituyó la Asociación
de Ingenieros Técnicos Industriales de León.
El crecimiento de la actividad hizo necesaria la contratación
de un secretario técnico a tiempo parcial y de personal
administrativo. Se adquirieron los primeros equipos de medida
destinados al préstamo, se organizaron actividades formativas
y sociales y se contrató una póliza colectiva de
responsabilidad civil.
Entre 1991 y 2003, Cesáreo González García
estuvo al frente del Colegio. Fue una etapa de importantes
avances legislativos, técnicos y tecnológicos, durante la
cual se alcanzó el hito de los 1.000 colegiados. El decano
también pasó a formar parte de la Junta Ejecutiva del
Consejo General.
La aprobación en 1997 de la Ley de Colegios Profesionales
de Castilla y León motivó la redacción de nuevos estatutos,
aprobados en 1998, y la constitución del Consejo Autonómico.
En esos años también se produjeron cambios relevantes en
materia de seguros, honorarios profesionales y ordenación
de la edificación.
Se mejoraron las instalaciones de la sede, se habilitó un
aula informática para formación y uso de los colegiados y
León acogió una Asamblea General de MUPITI. Asimismo, se
estableció para los ejercientes libres la necesidad de
disponer de un seguro de responsabilidad civil para el
visado de trabajos profesionales.
Durante este periodo se creó la primera página web del
Colegio, se implantó el visado electrónico y se incorporó
un nuevo programa de gestión colegial. También se impartieron
seis ediciones de un máster de prevención de riesgos laborales
en colaboración con distintas empresas.
Se reforzó además la colaboración con la Escuela de Ingeniería
Técnica Industrial de la Universidad de León mediante el
patrocinio de las Olimpiadas de Dibujo Técnico, la cesión de
un banco de neumática y la recuperación de una máquina
eléctrica procedente de la Azucarera de Veguellina de Órbigo,
posteriormente expuesta en la Escuela de Ingenierías.