La construcción industrializada está dejando de ser una propuesta de futuro para convertirse progresivamente en una nueva forma de concebir, diseñar y ejecutar los edificios. Este cambio no se limita a trasladar parte de la construcción a una fábrica: implica transformar procesos, introducir nuevas tecnologías y coordinar desde el inicio a todos los agentes que participan en un proyecto.
Así lo plantea Gema Travería, directora de REBUILD, en la entrevista publicada en el número 344 de la revista Técnica Industrial, donde analiza las barreras que todavía frenan este modelo y las oportunidades profesionales que abre para la ingeniería.
La industrialización no consiste únicamente en cambiar cómo se construye. Obliga a planificar más, coordinar mejor y reducir la improvisación durante la ejecución.
De una promesa de futuro a proyectos reales
Durante años, la construcción industrializada estuvo asociada principalmente a experiencias piloto o soluciones muy concretas. Según explica Travería, el escenario está cambiando: comienzan a aparecer proyectos reales, nuevas fábricas, promotoras que incorporan soluciones industrializadas y constructoras que revisan sus procesos.
También está evolucionando el propio concepto de prefabricación. Ya no se trata únicamente de producir módulos completos, sino también baños, cocinas, fachadas, estructuras y otras soluciones que posteriormente se integran en obra.
Construcción mediante elementos prefabricados. Wikideas1. CC0 1.0. Fuente: Wikimedia Commons.
Cuatro barreras todavía por superar
El crecimiento de este modelo no significa que su implantación esté resuelta. La entrevista identifica cuatro grandes obstáculos que continúan condicionando su desarrollo.
1. Cambio cultural
La construcción parte de procesos y formas de trabajo muy consolidados. Industrializar exige tomar más decisiones antes de comenzar la ejecución y sustituir parte de la improvisación en obra por planificación previa.
2. Administración y normativa
Los procedimientos de licencia, la homologación de nuevas soluciones y el encaje de sistemas innovadores en marcos concebidos para la construcción tradicional pueden ralentizar los proyectos.
3. Inversión
La fabricación industrial requiere inversiones previas en instalaciones, tecnología y capacidad productiva, además de una demanda suficientemente estable que permita sostenerlas.
4. Talento
El nuevo modelo necesita profesionales formados en fabricación, digitalización, montaje, planificación y gestión avanzada de proyectos.
La digitalización ya forma parte del cambio
La construcción industrializada está evolucionando además hacia un entorno en el que confluyen rehabilitación, sostenibilidad, inteligencia artificial, BIM, circularidad, robótica, nuevos materiales y otras tecnologías.
Esto obliga a integrar la información del proyecto desde etapas cada vez más tempranas. Diseño, fabricación, instalaciones, logística y ejecución dejan de funcionar como compartimentos independientes y pasan a formar parte de un mismo proceso.
Modelo arquitectónico BIM. Archdraw.
CC BY-SA 4.0.
Fuente: Wikimedia Commons.
Profesionales cada vez más híbridos
Uno de los aspectos más interesantes de la entrevista es la transformación de los perfiles profesionales. El paso de una construcción intensiva en mano de obra hacia otra basada en planificación, fabricación, logística, montaje, control de calidad y tecnología modifica también las competencias que necesita el sector.
Travería anticipa perfiles más híbridos, con una separación cada vez menor entre diseño, fabricación y ejecución. Arquitectos, ingenieros, constructores e instaladores tendrán que trabajar con una visión más integrada y tomar decisiones coordinadas desde las primeras fases del proyecto.
“La ingeniería técnica industrial tiene una visión muy valiosa para este momento porque entiende los procesos, la fabricación, la eficiencia, la integración de sistemas y la mejora continua”.
Gema Travería, directora de REBUILD · Técnica Industrial nº 344
Una oportunidad para la Ingeniería Técnica Industrial
Precisamente por esa evolución hacia procesos más industrializados, el artículo señala numerosas áreas en las que la Ingeniería Técnica Industrial puede desempeñar un papel relevante.
Ámbitos de oportunidad profesional
- Diseño y optimización de procesos productivos.
- Instalaciones industrializadas.
- Eficiencia energética.
- Automatización y control.
- Control de calidad.
- Digitalización e integración de sistemas.
- Mantenimiento y seguridad.
- Sostenibilidad.
- Coordinación entre fábrica y obra.
El edificio comienza así a aproximarse, al menos parcialmente, a un producto industrial. Esta evolución sitúa conocimientos tradicionalmente vinculados a la industria en el centro de una nueva forma de construir.
La entrevista completa a Gema Travería forma parte del especial sobre construcción industrializada del número 344 de Técnica Industrial, una edición que analiza desde diferentes perspectivas la transformación tecnológica que está viviendo el sector.
Puede consultar la entrevista completa y el resto de contenidos en el número 344 de Técnica Industrial.
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