Una evaluación de riesgos permite identificar y valorar técnicamente los peligros presentes en un puesto de trabajo. Sin embargo, hay otra información que también puede resultar útil para mejorar la prevención: cómo perciben esos mismos riesgos las personas que trabajan diariamente con ellos.
El Dr. Miguel Verdeguer Cuesta aborda esta cuestión en el artículo «Uso de los dendogramas en las evaluaciones de riesgos laborales como sistema para facilitar la colaboración de las personas trabajadoras», publicado en el número 344 de Técnica Industrial.
Una evaluación puede estar técnicamente bien realizada y, al mismo tiempo, existir diferencias importantes entre cómo valora un riesgo el técnico de prevención y cómo lo perciben quienes trabajan con él.
Escuchar a quienes realizan el trabajo
La participación de las personas trabajadoras forma parte del sistema preventivo. El método expuesto en el artículo parte precisamente de esa colaboración, pero intenta convertir las opiniones individuales en información que pueda analizarse de forma ordenada.
El punto de partida sigue siendo la evaluación realizada por el técnico competente. A partir de los riesgos previamente identificados, las personas trabajadoras pueden ordenarlos según la importancia que les atribuyen o puntuarlos dentro de una escala común.
Trabajo en un entorno industrial de fabricación. Shixart1985 / Nenad Stojkovic.
CC BY 2.0.
Fuente: Wikimedia Commons.
Del riesgo identificado a su percepción
El artículo propone un procedimiento en el que el técnico identifica inicialmente los riesgos y establece su propia valoración. Después, las personas trabajadoras expresan cómo perciben esos mismos riesgos.
Por ejemplo, una ficha puede incluir riesgos de naturaleza mecánica, eléctrica, higiénica, térmica o ergonómica. El trabajador los ordena de mayor a menor importancia o asigna una puntuación a cada uno de ellos.
PASO 1
El técnico identifica y evalúa los riesgos del puesto de trabajo.
PASO 2
Las personas trabajadoras ordenan o puntúan esos mismos riesgos según su percepción.
PASO 3
Las valoraciones se comparan y representan gráficamente para detectar similitudes y diferencias.
¿Qué aporta un dendograma?
Un dendograma es una representación gráfica que permite visualizar el grado de similitud o distancia entre diferentes sujetos. En este caso, permite observar hasta qué punto varias personas comparten una percepción semejante de los riesgos presentes en su puesto de trabajo.
Las personas con valoraciones similares aparecen agrupadas, mientras que aquellas cuya percepción difiere significativamente quedan más alejadas. El interés preventivo está precisamente en poder identificar estas diferencias de una forma visual.
Ejemplo ilustrativo de un dendograma de agrupación jerárquica; no corresponde a los datos analizados en el artículo.
Peter Langfelder, Bin Zhang y Steve Horvath.
CC BY-SA 4.0.
Fuente: Wikimedia Commons.
De las puntuaciones al gráfico
Cuando los trabajadores establecen un orden de los riesgos, el método utiliza el coeficiente de correlación de Spearman para comparar las valoraciones entre sí y con las realizadas por el técnico de prevención.
Si todos emplean una misma escala de puntuación, el artículo propone también calcular las distancias entre las valoraciones. Entre las distintas posibilidades existentes, utiliza como ejemplo la distancia euclidiana y agrupa posteriormente los resultados mediante un sistema de enlace simple.
El resultado final permite pasar de una tabla de puntuaciones difícil de interpretar a una representación en la que las semejanzas y diferencias entre las personas resultan mucho más evidentes.
El objetivo no es evaluar al trabajador
La utilidad del método está en localizar diferencias de percepción que puedan orientar mejor la información y la formación preventiva y ayudar a comprender por qué una persona puede valorar determinados riesgos de manera diferente al resto del grupo.
Un ejemplo con cuatro trabajadores
El artículo desarrolla un ejemplo sencillo en el que cuatro personas puntúan cinco riesgos previamente identificados por el técnico de prevención, utilizando una escala en la que los valores más altos corresponden a una mayor percepción del riesgo.
Tras calcular las distancias entre las distintas puntuaciones, el dendograma permite comprobar que dos de los sujetos presentan criterios muy similares, otro se encuentra algo más alejado y un cuarto trabajador ofrece una valoración claramente diferente.
Si uno de los sujetos de referencia fuera el técnico de prevención, esa diferencia podría indicar la conveniencia de prestar especial atención a la persona cuya percepción se aleja más del criterio técnico y proporcionarle información adicional para mejorar su apreciación de los riesgos.
¿Qué podemos obtener de este análisis?
- Conocer el grado de coincidencia entre los trabajadores.
- Comparar su percepción con el criterio del técnico de prevención.
- Detectar valoraciones significativamente diferentes.
- Orientar mejor las necesidades de información y formación.
- Reforzar la participación de las personas trabajadoras en el sistema preventivo.
La inteligencia artificial facilita el análisis
El propio artículo reconoce que elaborar manualmente un dendograma puede resultar laborioso incluso cuando se trabaja con un número reducido de personas.
Hasta hace poco, este tipo de procedimientos requería normalmente disponer de programas estadísticos. Sin embargo, el autor señala que las actuales herramientas de inteligencia artificial permiten generar el gráfico a partir de una tabla de distancias facilitada en diferentes formatos.
De los datos a una representación comprensible
La tecnología puede simplificar la elaboración del gráfico. Su utilidad preventiva dependerá después de interpretar correctamente las diferencias observadas y decidir qué actuaciones resultan adecuadas.
Una herramienta para reforzar la participación
El método exige partir de una evaluación de riesgos realizada correctamente y de personas con niveles de formación preventiva comparables. El propio artículo recuerda la importancia de que los trabajadores hayan recibido previamente la información y formación correspondiente en materia de seguridad.
Los dendogramas no sustituyen, por tanto, a la evaluación técnica. Su interés está en incorporar de forma estructurada la percepción de quienes desarrollan el trabajo y convertirla en información adicional para la gestión preventiva.
Para los profesionales vinculados a la prevención de riesgos laborales, supone además un ejemplo interesante de cómo la estadística, la representación gráfica y las nuevas herramientas digitales pueden ayudar a mejorar procesos tradicionalmente basados en cuestionarios y valoraciones individuales.
El artículo completo del Dr. Miguel Verdeguer Cuesta puede consultarse en el número 344 de Técnica Industrial.
Ver revista completa